Ahi llegaron! decían los campesinos esa noche. Ambos hombres habían ganado el respeto de los bolivianos. Su comportamiento en el bus había sido destacable.
Allá van! Decían al otro día los mismo campesinos de la noche anterior (eran 2 campesinos) mientras el englisman y el Colombian arrancaban camino al sin fin blanco. Al salar de Uyuni.
Aquella reserva de sal de casi 12.000 km cuadrados ubicada al suroeste de Bolivia.
El Colombian derramó lágrimas ahi. Se sentía muy pequeño, él siempre se vió muy grande. Digamos pues, se desilusionó de si mismo.
Allá van! Decían al otro día los mismo campesinos de la noche anterior (eran 2 campesinos) mientras el englisman y el Colombian arrancaban camino al sin fin blanco. Al salar de Uyuni.
Aquella reserva de sal de casi 12.000 km cuadrados ubicada al suroeste de Bolivia.
El Colombian derramó lágrimas ahi. Se sentía muy pequeño, él siempre se vió muy grande. Digamos pues, se desilusionó de si mismo.
lindo texto, el final
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