durante 4 horas de viaje hasta tilcara, los dos extraños hombres contemplaron el paisaje desde el parabrisas del colectivo, comenzaban a ascender el relieve andino...
Oh my God! Repetía con frecuencia el englisman mientras el otro recordaba en silencio las montañas de sus pagos.
La luz del sol se fue ocultando hasta coronar los 2400 m de altura en el hermoso pueblo colonial de tilcara.
Al bajar de la embarcación una mujer se acercó al englisman muy decentemente, y les ofreció su morada para que pasaran la noche, mientras en tilcara las peñas comenzaban a prenderse.
Oh my God! Repetía con frecuencia el englisman mientras el otro recordaba en silencio las montañas de sus pagos.
La luz del sol se fue ocultando hasta coronar los 2400 m de altura en el hermoso pueblo colonial de tilcara.
Al bajar de la embarcación una mujer se acercó al englisman muy decentemente, y les ofreció su morada para que pasaran la noche, mientras en tilcara las peñas comenzaban a prenderse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario